Contenidos de Cultura Salta

Historia

Biblioteca Provincial Dr Victorino de la Plaza


 

“...De la tradición oral, de los testimonios escritos y los documentos oficiales surge con claridad la continuidad institucional, cultural y patrimonial de esta biblioteca. Hasta finales de la década de 1920 las Memorias de la Comisión Nacional Protectora la mencionan como Biblioteca Popular de Salta, habiendo obtenido el reconocimiento de la misma bajo el número 101-S en el año 1916”.

Es la primera biblioteca establecida en Salta como pública, sostenida con fondos del Estado provincial y protegida por la Comisión que, por ley 419, fundó Sarmiento.

El 29 de octubre de 1920 por Decreto 1161, el Gobernador de la Provincia de Salta, Joaquín Castellanos, dispone la creación de la Biblioteca Provincial con el nombre del Dr. Victorino de la Plaza, ex presidente (salteño) de la Nación que había fallecido en enero de 1919. En su testamento dona a la biblioteca pública de Salta “todos sus libros mapas y cartas geográficas, así como los armarios y bibliotecas”.


Tres bibliotecas se hacen una

El 14 de Enero de 1922 mediante Decreto 208, atendiendo al proyecto de reorganización de la Biblioteca Popular de la Provincia (aún se usaba la antigua denominación sin añadir el nombre de Victorino de la Plaza, pese al decreto de Castellanos), el interventor federal en Salta, Arturo Torino, dispone crear la Biblioteca Provincial.

Al hacerlo, fusiona y pone “bajo una sola administración para su funcionamiento en un solo local, las tres bibliotecas públicas de que dispone la provincia, a saber: la Biblioteca Dr. Victorino de la Plaza, la Biblioteca Popular y la Biblioteca Infantil Pablo Pizzurno. Al momento de la anexión, la Popular y la Infantil eran administradas por el Consejo General de Educación.

A partir de allí, conservando su denominación, esas tres bibliotecas constituirán otros tantos departamentos de la Biblioteca Provincial. La medida disponía adoptar para la nueva Biblioteca Provincial el Reglamento Interno de la Biblioteca Nacional; autorizaba el préstamo de libros a domicilio sólo de los fondos de la Biblioteca Popular e Infantil con lo que, implícitamente, se exceptuaba los de la valiosa colección de Victorino de la Plaza.

Caro Figueroa, Gregorio, Salta Bibliotecas y Archivos, Los Tarcos, Salta, 2002.